Como bien reza el título, si tenemos que hablar de un rey, un referente del marketing a día de hoy, ese es Coca Cola. Desde mitos, leyendas, verdades y no tan verdades son lo que rodea a esta marca tan conocida mundialmente.
Empecemos hablando de su historia:
Coca Cola comenzó como un jarabe para el resfriado en el siglo XIX. Con el tiempo, el agradable sabor hizo que la gente lo demandase, convirtiéndose en una bebida como la conocemos hoy día. Gracias a su o sus ingredientes secretos, guardados con mucho celo, nadie ha podido igualar ni imitar su sabor, y no porque no lo hayan intentado.
El que sea el líder es casi indiscutible. Y digo casi porque hubo una época en la que se vio relevada la marca a un segundo lugar. Pepsi (Pepsi Cola en aquellos tiempos) le hizo la competencia con un sabor nuevo y juvenil, y desafiándola directamente al añadir la palabra cola en su marca y al usar el color contrario a ellos, el azul.
Ante la bajada de sus ventas, Coca Cola decidió cambiar su sabor, y consiguió lo que casi nadie pensaba: miles de personas se echaron a las calles a pedir que volviera su antiguo sabor. Ante la demanda, rectificaron y volvieron a la receta original, volviéndose líderes de nuevo, título que conservan hasta la fecha. Es por eso que tomó un papel muy relevante: el tradicional, frente al juvenil que ofrecía Pepsi.
Coca Cola no sólo ha conseguido que hubiera una manifestación para que volviera su sabor. Ha conseguido hasta que los colores del entrañable personaje navideño Papá Noel fueran los suyos al usarlo en sus campañas de publicidad. Pues, por si no lo sabíais, el traje de Papá Noel era inicialmente verde.
De ellos se ha dicho que lleva alquitrán (por las pruebas de hervirla, que no da más resultado que un caramelo negro por el azúcar y los colorantes que contiene), que lleva cocaína y de ahí su nombre y el poder de su adicción, que es muy perjudicial... Pero lo cierto es que por mucho que se diga, sigue en lo más alto.
Coca Cola tiene propia tipografía, que ha sido usada desde sus comienzos. También es suyo el diseño de la botella, ahorrando el tener que pagarle a proveedores. Su nombre se ha unido al de la historia por aparecer en cine, a manos de famosos, incluso en el experimento que comenté en una entrada anterior de publicidad subliminal en el cine.
Coca Cola no sólo es esa bebida, que además tiene muchas variantes como la Coca Cola zero, la light, la life, la de cereza, la de vainilla... Sino que también es la dueña de otras muchas marcas como Nestea o Fanta. Además, por su gran poder, es muy difícil negociar con ellos, se tiene que hacer lo que ellos digan, o si no, no se vende su marca. Sus zonas en el supermercado ha sido de lo más criticado, pues ellos exigen una zona visible, pero a los comerciantes les interesa ponerlos en zonas que no se visitan tanto (llamadas zonas frías) para que, la gente, al ir sí o sí a por su bebida, visiten esa parte del establecimiento.
Otro de los aspectos que nos puede llamar más la atención de Coca Cola es su publicidad. No nos venden su producto en sí, que no es más que una bebida con un alto contenido en azúcar y cafeína, sino que nos venden momentos. Felicidad, amor, familia, ilusión... A ellos no les hace falta publicidad, pues, ¿quién no conoce Coca Cola? Pero sin embargo, siempre lanzan campañas publicitarias muy elaboradas y con canciones y ritmos pegadizos.
Y vosotros, ¿qué opináis? ¿Es tan mala como la pintan? ¿De verdad son necesarios los spots publicitarios?
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