Sin embargo, el tema de la publicidad subliminal va más allá. Podemos distinguir tres tipos: la que se incluye en vídeos de forma casi imperceptible, ya sea en fotogramas que nuestro ojo apenas capta, pero sí nuestro subconsciente, aquella que vemos en imágenes estáticas, como el ejemplo que he dicho de Disney, o la de asociación.
Me pararé un poco en cada tipo para explicarlo y poner un ejemplo. Pero antes de eso, en España, la publicidad subliminal se considera ilícita desde la Ley General de Publicidad en 1988.
En el primer caso, en el de los fotogramas, tenemos un vídeo en el cual nos incluyen uno o varios fotogramas repartidos a lo largo de la secuencia, que el ojo por sí no los percibe, pero sí nuestro subconsciente. Este tipo de publicidad está totalmente prohibida, pues nos meten cosas en la cabeza sin que nos demos cuenta de ello. Un ejemplo del impacto es el llamado experimento de Coca-Cola, aunque se desconoce si es verídico, hay muchas fuentes que lo confirman. Durante la emisión de una película en un cine, se fueron introduciendo fotogramas de "bebe Coca-Cola" y "come palomitas", de manera que, cuando acabó la película, fueron muchas las personas que, sin saber muy bien por qué, les apetecía tomarse una Coca-Cola y unas palomitas, y las adquirieron al salir de la película. Como ya digo, no está demostrado que así fuera, pero es un experimento bastante sonado.
En el segundo caso, el de asociación, tenemos infinidad de anuncios estáticos que evocan a imágenes de, sobre todo, contenido de carácter sexual.
En el segundo caso, el de asociación, tenemos infinidad de anuncios estáticos que evocan a imágenes de, sobre todo, contenido de carácter sexual.
Aunque también los hay más sutiles.
El logo de la Caixa es una persona echando una moneda en una hucha. Curioso, ¿verdad?
El tercer tipo yo no lo calificaría de publicidad subliminal, aunque sí hay varios estudiosos que lo hacen, y es el de asociación. En muchas series y películas hemos visto a nuestros actores favoritos consumir un determinado tipo de marcas, y por asociación, las hemos querido o las hemos comprado sin "darnos cuenta". También se refiere este tipo de agrupación a aquellas personas a las que se dirige el anuncio, como un grupo de gente joven cuando se anuncia alcohol. Como ya he dicho, yo no comulgo con que sea publicidad subliminal, pero es solo mi humilde opinión.
Y vosotros, ¿conocéis algún caso más?



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